Los Cronocrímenes (Nacho Vigalondo, 2008)
“Siempre me pasa lo mismo con éstas pelis ¿qué fue antes el huevo o la gallina?” Y ya está. Otro post original para acallar las malas lenguas que decían que otrocine estaba de capa caída. Un juego entre el texto y la peli comentada. Éstos iban a flipar. Mando el msm. La contestación no tarda en llegar a mi correo: “¿Estas de coña?” Jaet32 siempre era tan directo, pero no entendía ese escueto mensaje. De hecho me inquietó la total ausencia de emoticonos, esos que se usan para relajar las puyas.
Cogí el móvil y le llamé. “No entiendo tu contestación” “¿Ah no? Es la tercera vez que me mandas el mismo post sobre Los Cronocrímenes, y te recuerdo que se estrena el viernes. A la gente no le va a hacer gracia” “¿Qué dices?”
No me lo quiero creer y entro en otrocine.com. Y lo que acabo de escribir hace un par de minutos ya está colgado, ¡con fecha de hace dos días! Un post por cierto bien acogido, con comentario del Vigalondo incluído. El mismo post palabra por palabra. Creo que me voy a desmayar, me repito en alto, como si yo estuviese en un film malo de sobremesa. Me dirijo a Eutec, donde llevan todo lo del blog.
Antes que nada quiero dejar claro que esto es un experimento. Es la primera vez que escribo en Otrocine.com sobre una peli mientras la estoy viendo. El último esfuerzo creativo trás la cámara del gran Sean Penn es una extraña fábula sobre la libertad total. Pero… ¿quiero hablar hoy de cine? No estoy seguro. Como dijo Jack el destripador: vamos por partes.
Vivimos sin duda en la era de las series de tv. Las estanterías de DVD de las tiendas y videoclubs dejan cada vez más espacio a las temporadas completas de tal o cual serie, sobretodo las que aún están en la parrilla (algo curioso). Y es que están cada vez más curradas, las tramas, la puesta en escena, el riesgo…
